Hoy, gracias al gobierno municipal de Bahía de Banderas, que encabeza Héctor Santana, la planta de tratamiento de Sayulita es una realidad que responde a una necesidad histórica del destino, se ha duplicado la capacidad de tratamiento de aguas residuales, permitiendo atender al 100% de las aguas negras generadas, incluso en temporadas vacacionales.